Publicación periódica de partidas y estudios con análisis para jugadores de ajedrez de todos los niveles. Temas donde el lector podrá interactuar con un programa de ajedrez.
Estaba de pie junto a una pared en Odesa. Año 1918. Otros doce hombres a su lado. Fusiles en alto. El oficial bolchevique leía la lista de nombres. Se detuvo. Volvió a leer un nombre.
Levantó la vista lentamente. «¿Hay algún Bernstein aquí?». Un hombre dio un paso al frente. Y todo cambió.
Ossip Samoilovich Bernstein nació el 20 de septiembre de 1882 en Zhitómir, en el Imperio ruso. Era el tipo de hombre que podía entrar en cualquier sala e imponer su presencia no con los puños, sino con la mente. A los 20 años, ya competía en torneos de ajedrez por toda Europa. A mediados de los veinte, había obtenido el doctorado en Derecho por la Universidad de Heidelberg. A los 30, era uno de los ajedrecistas más temidos del continente y solía terminar entre los cinco primeros en los principales torneos europeos.
Pero Ossip no se limitaba al ajedrez. Construyó una vida. Se convirtió en abogado especializado en finanzas. Acumuló una gran fortuna. Formó una familia. Era, a todos los efectos, un hombre de prestigio: exactamente el tipo de hombre al que perseguían los bolcheviques.
1917. La Revolución Rusa atraviesa el imperio como una cuchilla. El zar es ejecutado. Los bancos son confiscados. La aristocracia es desmantelada de la noche a la mañana. Y cualquiera vinculado al antiguo mundo financiero se convierte en enemigo del nuevo Estado.
Ossip trabaja en Odesa como asesor jurídico de banqueros. Ese es su delito. No la violencia. Ni el sabotaje. Ni la sedición. Simplemente su trabajo. En 1918, la Cheka —la policía secreta bolchevique, temida en toda Rusia por su crueldad— lo detiene. La acusación es vaga, pero la sentencia no: delitos contra el Estado. Muerte por fusilamiento.
No se le somete a juicio. No hay sala de tribunal. Ni abogado. Ni posibilidad de apelación. Un funcionario de menor rango se limita a leer una lista de nombres, y el de Ossip figura en ella.
Esto es lo que la mayoría de la gente desconoce sobre aquella mañana en Odesa.
Mientras el pelotón de fusilamiento se coloca en posición —trece hombres frente a un muro, con los fusiles ya en alto—, llega un oficial superior y pide ver la lista de prisioneros. Recorre los nombres con el dedo. Se detiene en uno. Conoce ese nombre. No por un registro bancario ni por un expediente gubernamental. Lo conoce por un torneo de ajedrez; por años de leer los resultados de las partidas en la prensa; por haber seguido la trayectoria de uno de los jugadores más talentosos de Europa.
Camina hacia el muro. «¿Es usted el ajedrecista?», le pregunta a Bernstein. Ossip, de 36 años, de pie y de espaldas a la pared con los fusiles apuntando a su pecho, responde que sí.
El oficial le hace una propuesta.
Jugarán una partida de ajedrez. Si Ossip gana, quedará libre. Si empata o pierde, será fusilado junto con los demás.
Piénselo un momento. No es solo una partida de vida o muerte. Es una partida en la que incluso un empate significa la muerte. Solo una victoria absoluta puede salvarlo. Y debe jugarla ahora mismo, en este instante, tras horas de espera para ser ejecutado y con la adrenalina del terror aún recorriéndole el cuerpo.
Ossip Bernstein se sienta frente al oficial.
Gana en poco tiempo.
El oficial se levanta. Ordena la liberación inmediata de Bernstein. Los otros doce hombres son fusilados. Ossip sale de aquel patio respirando un aire que jamás debió volver a respirar. Embarca en un buque británico y huye a Francia.
Pero he aquí lo que hace que su historia resulte casi increíble: aquello fue solo la primera catástrofe de su vida.
1929. La Gran Depresión acaba con la fortuna que había reconstruido en París. Lo pierde todo. Empieza de nuevo a los 47 años.
1940. La Alemania Nazi invade Francia. Bernstein es judío. No puede quedarse. Huye de nuevo, esta vez a España, y se instala en Barcelona sin más posesiones que su nombre y su mente.
Tres veces. Lo pierde todo tres veces. Y tres veces vuelve a empezar.
Y el ajedrez nunca se detiene.
Bernstein posee paridad de puntajes con jugadores
excepcionales como el segundo campeón mundial Emanuel Lasker (+2 -2 =1), AkibaRubinstein (+1 -1 =7), Aaron Nimzowitsch (+1 -1 =4), Mikhail Chigorin (+1 -1 =0)
y Salo Flohr (=3). Sin embargo, no pareció estar hecho a medida para el tercer
campeón mundial José Raúl Capablanca, quien lo batió en tres brillantes
partidas y a quien sólo pudo empatar en una oportunidad en todas las veces que
se enfrentaron, entre 1911 y 1914.
1950. La FIDE, la federación mundial de ajedrez, otorga a Ossip Bernstein el título oficial de Gran Maestro Internacional; fue uno de los primeros jugadores de la historia en recibirlo.
1954. A los 72 años, Ossip participa en el torneo de Montevideo. Su oponente, el Gran Maestro Miguel Najdorf, está tan seguro de una victoria fácil frente al anciano que convence a los organizadores de duplicar el premio en metálico para el primer puesto, convencido de que él se lo llevará. Bernstein lo derrota en 37 movimientos. La partida es tan brillante que gana el Premio a la Brillantez del torneo.
Najdorf se había reído. Bernstein había jugado.
El 30 de noviembre de 1962, Ossip Bernstein falleció en un sanatorio de los Pirineos franceses. Tenía 80 años. Había sobrevivido a un pelotón de fusilamiento, a dos guerras mundiales, a la pérdida de tres fortunas y a décadas de una época que intentó, una y otra vez, borrar a hombres como él.
Lo que le salvó en aquel patio de Odesa no fue la suerte. No fue la clemencia. Fueron veinte años sentado frente a oponentes que querían quebrarlo, y negándose a permitir que lo hicieran.
La Olimpiada de Ajedrez de 1962 se celebró entre Septiembre y Octubre en Varna, Bulgaria. Participaron un total de 37 equipos. La Unión Soviética obtuvo el primer puesto en el grupo 1, con una puntuación de 31½ puntos. Yugoslavia quedó segunda con 28 puntos y Argentina tercera con 26, seguidas por Estados Unidos con 25 puntos. El equipo soviético estaba integrado por Botvinnik, Petrosian, Spassky, Keres, Geller y Tal; el equipo estadounidense, por Fischer, Benko, Evans, R. Byrne, D. Byrne y Mednis. Fischer logró un rendimiento individual del 88,23 %, quedándose a las puertas de la medalla de oro individual (Tigran Petrosián obtuvo un 88,46 %).
Cabe recordar que, en 1958, Bobby Fischer —campeón de Estados Unidos a los 15 años— se negó a participar en la Olimpiada de Múnich porque se rechazó su exigencia de ocupar el primer tablero por delante de Samuel Reshevsky. Posteriormente, Fischer representó a Estados Unidos en el primer tablero en cuatro Olimpiadas de Ajedrez masculinas. En Varna (Bulgaria), superó al campeón mundial Mijaíl Botvínnik, pero, estando en una posición ganadora, cometió un error que condujo a las tablas; abandonó la sala con lágrimas en los ojos.
El encuentro se celebrará en la Fundación Martin Bodmer en Cologny, Ginebra, Suiza, del 22 de noviembre al 13 de diciembre de 2026 entre el vigente campeón mundial, el Gran Maestro Gukesh D, y su retador, el Gran Maestro Javokhir Sindarov.
El programa oficial comienza el 22 de noviembre con el Día de los Medios y la ceremonia de inauguración. La primera partida clásica se disputará el 24 de noviembre y la última partida programada, el 11 de diciembre. Los desempates, de ser necesarios, tendrán lugar el 12 de diciembre.
Tanto Gukesh como Sindarov tendrán 20 años cuando comience el encuentro, lo que convertirá a este Campeonato del Mundo en el más joven de la historia. Para Gukesh, Ginebra supondrá la primera defensa del título que conquistó en Singapur en 2024. Sindarov llega tras haberse proclamado vencedor tanto de la Copa del Mundo de la FIDE de 2025 como del Torneo de Candidatos de la FIDE de 2026.
«Un encuentro por el Campeonato del Mundo no se parece a nada más en nuestro deporte», declaró Viswanathan Anand, presidente interino de la FIDE. «Te sientas frente al mismo oponente durante tres semanas con el mundo entero observando. He disputado encuentros por el Campeonato del Mundo en escenarios culturales extraordinarios, como el Museo Olímpico de Lausana y el Bundeskunsthalle de Bonn, y un entorno así confiere al duelo un carácter propio. La Fundación Martin Bodmer forma parte de esa tradición y constituye una sede idónea para este encuentro».
Los jugadores:
Gukesh D, en representación de la India, se convirtió en el 18.º Campeón del Mundo en diciembre de 2024. Derrotó a Ding Liren por 7,5 a 6,5 tras ganar la decimocuarta y última partida de ritmo clásico en Singapur. A sus 18 años, se convirtió en el campeón mundial indiscutible más joven de la historia del ajedrez. Su camino hacia el título incluyó también la victoria en el Torneo de Candidatos de la FIDE de 2024 y la obtención de medallas de oro, tanto individuales como por equipos, en la Olimpiada de Ajedrez de 2024.
Javokhir Sindarov, en representación de Uzbekistán, se clasificó para el encuentro tras ganar el Torneo de Candidatos de la FIDE de 2026 en Chipre. Aseguró el primer puesto a falta de una ronda, terminó invicto y logró una puntuación de 10 sobre 14. Este resultado se produjo menos de cinco meses después de que se convirtiera en el ganador más joven de la Copa del Mundo de la FIDE en Goa. Sindarov es el primer jugador de Uzbekistán que se clasifica para un encuentro por el título de campeón mundial indiscutible.
Formato:
El encuentro consta de un máximo de 14 partidas de ritmo clásico. El primer jugador en alcanzar 7,5 puntos gana el encuentro y el título. El control de tiempo es de 120 minutos para los primeros 40 movimientos, seguidos de 30 minutos para el resto de la partida. Se aplica un incremento de 30 segundos a partir del movimiento 41. No se permiten ofertas de tablas antes del movimiento 40 de las negras. Antes de ese momento, solo se pueden reclamar tablas a través del árbitro principal o del árbitro principal adjunto en casos de triple repetición o ahogado.
Si el marcador es de 7-7 tras las partidas clásicas, el título se decidirá el 12 de diciembre. El desempate comienza con cuatro partidas a 15 minutos más un incremento de 10 segundos por jugada. Si persiste la igualdad, los jugadores disputarán dos partidas a 10 minutos más cinco segundos, seguidas, de ser necesario, por dos partidas a tres minutos más dos segundos. En caso de continuar el empate, se jugarán partidas de tres minutos más dos segundos, una a una e intercambiando colores tras cada tablas, hasta obtener un resultado decisivo.
**Todas las partidas estarán disponibles después de finalizado el encuentro**
Garry Kasparov y Veselin Topalov se enfrentarán en el torneo «Clutch Chess: The Legends» en San Luis, del 11 al 13 de Septiembre 2026. Ambos exintegrantes de la élite del ajedrez disputarán un duelo de doce partidas en la modalidad Chess960, en el que las victorias cobrarán mayor valor a medida que avancen los días.
Clutch Chess es un formato de torneo de ajedrez único, creado por el Gran Maestro Maurice Ashley, en el que la importancia de las partidas aumenta ronda tras ronda, con una cantidad creciente de puntos y premios en efectivo disponibles cada día. A diferencia de los torneos de ajedrez tradicionales, en Clutch Chess ninguna ventaja es definitiva y cada partida tiene trascendencia. Dado que el valor en puntos de las victorias aumenta cada día, los jugadores que comienzan con mal pie pueden protagonizar remontadas espectaculares hasta el último momento.
En el primer día, cada victoria vale 1 punto y 1.000 dólares. En el segundo día, cada victoria vale 2 puntos y 2.000 dólares. Y en el tercer día, cada victoria vale 3 puntos y 3.000 dólares.
En Clutch Chess: The Legends, la bolsa de premios totalizará 144.000 dólares; el ganador recibirá 70.000 dólares y el subcampeón 50.000 dólares (60.000 dólares para cada uno en caso de empate). Los jugadores disputarán 12 partidas a lo largo de 3 días bajo el formato Chess 960, sorteándose una posición inicial distinta cada día. Habrá una cantidad adicional de 24.000 dólares en concepto de bonificación. Si una partida termina en tablas, el premio correspondiente a dicha partida se acumulará para las partidas 11 y 12, haciendo que lo que está en juego sea cada vez mayor hasta llegar a la partida final. Teóricamente, la partida 12 —que será una partida de ritmo *blitz* con un control de tiempo de 5 minutos más 3 segundos de incremento— ¡podría llegar a valer la totalidad de la bonificación de 24.000 dólares!
François-André Danican, apodado Philidor (Dreux, Francia, 7 de septiembre de 1726-Londres, 31 de agosto de 1795), fue un músico Compositor de Música Clásica, compuso varias Operas,tocaba el Piano y ajedrecista francés, considerado uno de los mejores ajedrecistas del siglo XVIII, Precursor del juego de Ajedrez Posicional.
En 1746, en la ciudad de París, derrotó al sirio Philipp Stamma y adquirió los honores de mejor jugador del mundo. Después de la Revolución francesa, se instaló definitivamente en Gran Bretaña, a donde iba regularmente a competir en encuentros. Si bien era un amante de las celadas y concedía ventaja material a sus rivales, también fue un gran teórico: en su tratado Análisis del juego de ajedrez (1749), demostró su avanzada concepción del ajedrez para la época.
En el campo de las aperturas, explicó la llamada Defensa Philidor (1.e4 e5 2.Cf3 d6); sobre el medio juego, hizo esta célebre consideración: "Los peones son el alma del ajedrez". En su tratado, añadió recomendaciones para conducir una partida, y estudió varios finales, que son dos sutiles maniobras de zugzwang, con dama contra torre, y torre y alfil contra torre, además de una posición clásica en los finales torre y peón contra torre.
Además, Philidor redactó un reglamento del juego de ajedrez y estableció reglas básicas, como «pieza tocada, pieza jugada», la colocación del tablero con un cuadro negro a la izquierda, la captura al paso y el enroque. También fue el introductor del ajedrez a ciegas, en las partidas simultáneas.
La fama de Philidor es tan extensa que es homenajeado de muchas maneras. En la Argentina, un famoso club de ajedrez de la localidad de Morón lleva su nombre y recrea el ámbito del café de la Régence. Muchos jugadores latinoamericanos han pasado por "el Philidor de Morón".
También, compuso música para la francmasonería.Su obra Carmen Saeculare se estrenó en el Freemasons' Hall en Londres, en 1779. Perteneció a la logia parisina "Los Nueve Hermanos", vinculada a la agrupación musical conocida como la Sociedad Apolloniana".
Tigran Petrosian.El mundo ofrece siempre su simpatía a los temerarios
y se les niega a quienes sienten temor por la aventura y el riesgo. Para Tigran
Petrosian la admiración de parte de los aficionados al ajedrez le fue esquiva a
causa de su estilo y tal vez ha sido el único campeón mundial que no pudo
despertar sentimientos fuertes de reconocimiento entre la afición mundial; a
muy pocos les gustaría imitar su estilo. Contrario a los campeones mundiales anteriores,
para quienes la expresiones de simpatía y de admiración se confundían con la
pasión y los deseos de imitación, Petrosian no quiso o quizás no pudo crear un
mito alrededor de su figura. Fue un típico representante del realismo humano;
del antihéroe; de la razón por encima de la aventura. Representante de la
sencillez extrema, muchas veces dió a entender que el máximo título que poseyó fue
más grande de lo que siempre imaginó tener. Sin lugar a dudas sus dificultades
en la niñez influyeron en sus actividades y de pronto le acostumbraron a no
esperar tanto de la vida.
Para él,
más importante que ganar era evitar la derrota; a pesar de la belleza del juego
creativo y combativo, a él le entrañaba el riesgo de perder y por eso no lo
practicaba. Para vivir no basta con prevenirse y es por ello que millones de
ajedrecistas le recriminaron en su época de Campeón Mundial la ausencia de un
estilo creativo contagiante. A pesar de haber sido Campeón Mundial durante seis
años ( 1963-1969) impresiona no escuchar voces que clamen el rescate y la
práctica de su estilo ajedrecístico.
La
revista cubana Boletín de Ajedrez y gracias a la traducción de Marina V. Propa
tomada de la revista 64, veremos algunos aspectos de este singular Campeón con
motivo de su cumpleaños número 50 en 1979. Estas son sus palabras:
"Se
les pregunta generalmente a los homenajeados qué camino elegirían si tuvieran
que comenzar nuevamente. No oculto que en la infancia me gustaba la profesión
de Director de Orquesta. Amo la música, y el amor a ella estuvo presente en
toda mi vida. Además, amo los libros, que fueron mis buenos compañeros. Pero
también amo el deporte, sobre todo los juegos colectivos: el fútbol y el
hockey.
Si,
en mi vida hubo muchos pasatiempos, pero todos ellos se van a un plano
secundario cuando se habla del ajedrez. Gracias a él, viajé por el mundo,
conocí otros países y otras culturas, hice muchos amigos. Gracias al ajedrez
conocí la alegría de la creación y llegué, para que ocultarlo, a la aureola de
la gloria. Pero la mayor felicidad, el mayor premio es cuando tu alegría se
torna en alegría de tu familia, de tus amigos, de tu pueblo. Alegría general. Y
yo conocí esta felicidad. La conocí a fondo cuando gané el título de Campeón
Mundial, pues la victoria en el campeonato por la corona ajedrecística es la
cima de la vida de cualquier ajedrecista. Si empezara a vivir nuevamente, sería
ajedrecista otra vez. Claro esta, trataría de sacar enseñanzas del pasado y no
repetiría muchos errores; pero desgraciadamente, nadie tiene esa posibilidad.
Mi camino deportivo no estuvo lleno de rosas. También hubo espinas, desgracias
en cantidades apreciables.
Conocí el ajedrez en mi niñez y al principio me
contentaba con las alegrías que me regalaba el juego en sí. Muy pronto, sin
embargo, el juego me conquistó completamente y llegó a ser la causa de mi vida,
a pesar de que no deseaba destacarme mucho en el deporte. Eso fue
hasta
que, como se suele decir, me tocaron mi amor propio. Eso ocurrió en el año
1956. En este año fue publicado un artículo en la revista "El Ajedrez en
la U.R.S.S." , donde se analizaba la actuación de los participantes del
torneo de candidatos de Amsterdam. Allí yo no jugué mal!!. Compartí los lugares
3 al 7 de un total de 10. En el artículo fueron distinguidos los logros de 9
GM; desde el vencedor V. Smylov hasta H. Pilnik que cerraba la tabla de
posiciones. De mí no se había escrito nada, como si yo no hubiera jugado en el
torneo. Hay que decir que eso hirió mi amor propio. Yo no sabía que hacer, y
empecé a pensar seriamente en dejar el ajedrez. Una vez me visitó un
periodista, amigo mío, y le conté mis penas y dudas. "¿Porque te
critican?" -pregunto él. "Por las tablas me critican, por el estilo
me critican, por todo me critican!!" "Pues bien -dijo él-, supongamos
que tú dejas el ajedrez. ¿Que demuestras con esto? Llegarán a pensar: no puede
jugar, por eso hace tablas y se esconde tras los arbustos. Si tú quieres demostrarles
algo, debes jugar y vencer!!" No puedo asegurar que después de esta
conversación decidí llegar a ser Campeón Mundial y luego de ello llegué a
serlo. Pero la conversación no me fue nada inútil".
Tigran Vartanovich Petrosian nació
el 17 de Junio de 1929 en el seno de una familia
Armenia
en Tbilisi, capital de Georgia. Petrosian tuvo una infancia muy desgraciada;
sus padres fallecieron durante la segunda guerra mundial y Petrosian se vió
obligado a trabajar en su adolescencia en un club de oficiales para lograr
sostener a sus hermanos. La práctica del ajedrez constituyó para él una gran
alternativa de consuelo y distracción. Desde pequeño estuvo atraído y fascinado
con los libros de Nimzowitch especialmente con la idea de profilaxis y la
manera de evitar posiciones donde el peligro inminente apareciera. Aunque por
este mismo tiempo estudió apasionadamente el juego aventurero y creativo de
Tchigorin y de Alekhine, nunca lo practicó alegando que a pesar de su belleza
esos riesgos no eran para él. En 1946 Petrosian consiguió el triunfo en el
Campeonato de Armenia y en los añossiguientes
compitió con regularidad en la fase preliminar del Campeonato de la URSS. Su
próximo éxito importante tuvo lugar en 1951 ganando el Campeonato de Moscú y
compartiendo el segundo puesto en el de la URSS; esto le permitió participar en
el Torneo de Candidatos de 1953 en la Ciudad de Zurich donde ocupó el tercer
puesto. En 1956 en el Torneo de Candidatos de Amsterdam ocupó los puestos
intermedios. No sabiendo a qué Responsabilizar los malos resultados obtenidos
por el jugador, muchos especialistas empezaron a acusarle de falta de espíritu
de lucha. Luego de múltiples conflictos personales y con la ayuda de
periodistas y amigos, logró levantar su ánimo y a finales de la década de los
cincuenta sus resultados mostraban una curva altamente ascendente. De mencionar
fue el triunfo en el Torneo de la URSS; el tercer puesto del Torneo de
Candidatos 1959 detras de Tal y Keres y luego en 1962 la victoria en el Torneo
de Candidatos, lo cual le dió la oportunidad de enfrentar a Botvinnik por el
título mundial.
Obtiene
el título mundial en 1963 con 5 victorias, 15 empates. 2 derrotas. Su actuación
aunque convincente fue poco espectacular y para la opinión de los entendidos,
más que la calidad fue la edad de Botvinnik la aliada para ganar el título.
Petrosian defendió por primera vez su título en 1966 y consiguió derrotar a
Spassky convirtiéndose en el primer campeón en defender su corona. Por último,
en 1969 pierde su campeonato ante un Spassky lleno de talento y juventud. Algo
para destacar ampliamente son sus actuaciones en todas la Olimpiadas por
equipos desde 1958 hasta su muerte en 1984.Por Luis Perez G./ Revista Alfil Dama Abril 1985.